El arte de ser innovador sin convertir en letal un negocio

En nuestros días mantener numerosas estrategias innovadoras bajo la manga se ha convertido en una suerte de varita mágica y es uno de los elementos más importantes y necesarios cuando se busca alcanzar el crecimiento de la economía de mercado, y es una manera de desarrollar en el consumidor interés por la compra de un producto que nunca antes había existido, o de uno que sí ha estado en el mercado pero que no puede estancarse. 

Es importante destacar que el hecho de diseñar un producto no es garantía de que el consumidor lo acepta, pero sí es responsabilidad de la empresa continuar con las innovaciones, para lograr que el producto sea el mejor, más rápido y más barato, un ejemplo en el mercado ha sido el iPhone de Apple.

Numerosas compañías en este sentido, han comenzado a repensar sus estrategias, viéndose forzadas debido a la saturación de los mercados, en la existencia de un nicho que les ayude a generar valor mediante la creación de una demanda notoria en los clientes que ya existen. Su objetivo radica en la ampliación de la relación de su relación con ellos mejorando la cadena de valor para el cliente. Ampliando dicha relación los beneficia a través de más ingresos y utilidades. Así mismo, los mantiene más satisfechos gracias a su producto y servicio.

Todo ello puede resumirse diciendo que existe una gran oportunidad de crecimiento cuando una empresa se enfoca en mejorar sus costos, a ganar más dinero, reducir desperdicios, tiempos muertos, y a mejorar la aplicación de sus productos para que reduzcan sus costos de operación. En líneas generales los beneficios son provenientes de ofrecer a los clientes la capacidad de minimizar la complejidad de los procesos con los productos, mejorando de esta manera la aplicación y uso de los mismos. 

Al momento de generar una demanda, se hace necesario alcanzar una comprensión de los clientes, sus problemas y urgencias. En tal sentido debemos preguntarnos: 

  • ¿Qué problemas tiene nuestro cliente con nuestro producto?
  • ¿Podrán aplicarlo mejor?
  • ¿Qué problemas tienen para comprarnos?
  • ¿Es fácil hacer negocios con nosotros?
  • ¿Cómo pueden reducir sus costos?
  • ¿En qué pierden tiempo y dinero que nosotros pudiéramos ahorrarte? 

Es así, como empresas como la Harley Davidson, se ocuparon de crear toda una serie de productos enfocados en sus motos, creando un club para sus fans, revistas con las que sus clientes pueden informarse de todo lo relacionado con personas con sus mismos gustos, financiamientos, chamarras, modelos de motos sobre diseño y diversos accesorios para motos y sus fanáticos de Harley. Esto sólo es posible crearlo cuando la empresa establece una relación bastante estrecha con sus clientes, pero además, los entiende.

Otro ejemplo de ello es Home Depot y otras tiendas departamentales, quienes se han ocupado de crear un concepto de solución integral. Si un cliente desea ampliar o cambiar su cocina, no sólo es posible que le vendan una, sino que además un diseñador le ayuda a seleccionar y también le resuelven el problema de todo lo que implica la instalación.